En qué fallan los sitios web 2: Homes todopoderosas (y como consecuencia, sin ningún poder)
Dec 15th, 2007 by Don Palabras
-Hola señor González, vengo a presentarle nuestra metodología para diseñar sitios web rentables, usables, accesibles, con una buena… -¡No sigas, charlatán! Yo conozco mi negocio. Así que dime, antes de que te saque a patadas ¿traes una propuesta de Home?
No creo que sea la segunda falla en importancia, pero es un problema clásico. Es evidente que va a ocurrir cuando una empresa pide a distintos proveedores una maqueta de Home o página de inicio como propuesta para decidir a quién contratar. O cuando se pide como primera tarea al proveedor, antes de hablar de públicos meta o de contenidos prioritarios: “Veamos la Home”.
Si pasa esto, está claro como el agua: el dueño del proyecto de sitio web en la empresa tiene una premisa errónea en la cabeza. Y la seguirá teniendo hasta el final si el proveedor o consultor no tiene la capacidad de hacerle ver el error: él cree que la Home debe hacerse responsable de todo. La considera una página todopoderosa. Si ha hecho bien las definiciones estratégicas (cosa que sabemos que habitualmente no ocurre) intentará resolverlas todas, completas, en la Home.
Si nadie hace nada para enmendar este error conceptual, el resultado será, sin duda, una página de inicio sobrecargada, que dificultará al usuario la identificación de los accesos que le permitirán satisfacer sus necesidades, de información o de operación.
Quien protagoniza esta falla trata a la Home como a un maestro chasquilla que tiene que hacer un poco de todo: que se inicien procesos, que se promocionen los productos más importantes, que aparezcan noticias, que haya banners en varias partes para administrar muchas ofertas, que incluya directorios, contactos a quienes dirigirse, ofertas de empleo, actividades corporativas, una que otra animación, combos para seleccionar más y más vínculos, hotlinks, un menú, otro menú más chico, links y más links, bla bla…. ¡Aburre!
…Y abruma. El usuario, de entrada, siente caer sobre sus hombros un saco de responsabilidades que no debiera tener. Se le pide discernir, buscar, analizar, comparar, interpretar. Se le pide pensar e invertir energía en un lugar que sólo debiera ser de tránsito, en el mejor de los casos.
La mayor dosis de esa energía debiera gastarla en la parte del sitio que realmente le permitirá satisfacer su necesidad, no en la home. Hay pocas necesidades importantes para el negocio que pueden ser satisfechas completamente en la página de inicio: creo que sólo encontrar el número telefónico de la empresa. Y sí, tal como más de algún lector anticipará, a veces ese número no está en la Home o se pierde en medio de tanto cachivache.
Imagino la lógica detrás de quien piensa en las homes todopoderosas: “Mientras más cosas mostremos, nos considerarán como más grandes”. Error garrafal. Cuando todo quiere ser importante el resultado es que nada lo es. Hago la invitación a revisar los sitios de empresas realmente grandes, a nivel mundial, las que sin duda tienen que haber invertido muchos recursos para construir su presencia web. Estoy seguro de que sus páginas de inicio en general no son apoteósicas, sino todo lo contrario (como ejemplo, recomiendo visitar el nuevo sitio web de la BBC, aún en estado beta).
Y un dato más: La home no necesariamente es la página de inicio de una sesión en un sitio web. Cualquier página puede serlo. En la red se navega por nombres de marcas, pero también por hipervínculos y resultados de búsqueda. Sólo las empresas con una marca muy consolidada en un mercado pueden contar con que la mayoría de sus usuarios pasará por la Home.
Yo tengo clarísimo qué debe tener una buena Home (son tres o cuatro cosas, no más, el resto es desechable), pero eso escapa al alcance de esta serie. Estamos sólo identificando los problemas, no dando las soluciones… todavía.
[…] a la web). 9. Los usuarios escanean pequeñas porciones de la página (un argumento más contra las homes “todopoderosas”). 13. La publicidad situada junto al mejor contenido es la que se visualiza más a menudo (claro, […]