¿Por qué leer sobre emociones y experiencias en revista Faz?
Aug 13th, 2008 by Don Palabras
A algunas semanas de distancia del lanzamiento del segundo número de Revista Faz, dedicado al diseño de experiencias y emociones, mi recomendación personal es descargar al menos tres artículos (coincidentemente los tres primeros), cuya lectura es subir un peldaño en el entendimiento de las dimensiones no racionales de la interacción con interfaces digitales:
- “Las emociones están en camino a la innovación Significativa”, de Nathan Shedroff, a mi entender resume el contenido de toda la revista. Y pone de manifiesto que el diseño de experiencias se ubica con toda propiedad en la trinchera de los negocios. ¿Cuándo y dónde empieza una experiencia de compra de productos o servicios? ¿Cuándo y dónde termina? Interesantes preguntas que un diseñador de interacción de interfaces comerciales debiera hacerse siempre. Las extraigo como ejemplo del enfoque del artículo.
- “Evaluación de valencia y contenido emocional”, de René San Martín y Claudio Lavín, al margen de su impecable composición metodológica, tiene una gran virtud: es un caso real, de un problema de negocios contingente, a través del cual los autores ingresan a fondo a las dinámicas de la banca en línea; un mundo complejo, con códigos y modos de interacción propios y gatillador de emociones particulares. ¡Cómo no, si se trata de manipular dinero directamente casi todo el tiempo!
- “Manifiesto inusual por el diseño de experiencias”, de Pere Rosales, lo percibo como un grito desesperado de un conjunto de investigadores que tienen clarísimo algo de lo que, inexplicablemente para mi gusto, todavía no se percata el 80% de las empresas, que siguen y siguen malgastando su dinero: en la web no funciona la publicidad homologada desde otros medios; los códigos, contextos de uso, características del medio, modos de interacción (y un largo etcétera de evidencias)… son diferentes.
(Los links de los artículos son genéricos y van a la portada de la revista para que mejor sean descargados desde allí, en beneficio de las estadísticas de uso que lleva Faz).